gracias Hedy LaMarr por inventarte Mi priMer post

Tantas horas de lectura de libros, referencias y citas.

Y es en un artículo compartido donde encuentro motivos para empezar y va y posteo con un enlace a un portal fresco y cargado de curiosidades. Viene perfecto a la pregunta maldita: “¿Cómo empezar, cómo hacerlo para dar a entender realmente qué quiero hacer en este blog?” Ok, touché, ahí va: 18 inventos desarrollados por mujeres que cambiaron el mundo.

Lo sabías? Yo tampoco. Sabía que existían, de hecho los uso a diario, en mi casa la nevera se abre 40 veces al día. Bueno, no suelo usar bote salvavidas pero en el próximo crucero agradeceré que haya uno como mínimo.

…y qué me dices del wifi?

Vamos a ver cómo consiguen las inventoras inventar lo que inventan:

Hedy Lammar
Hedy Lammar: primer desnudo y precursora del GPS

Hedy Lamarr (Viena 1914 – Orlando 2000) actriz famosa por ser el primer desnudo del cine comercial con Éxtasis en 1932 y por ser considerada  en los años cuarenta “la mujer más hermosa de la historia del cine” fue también científica e inventora. A ella le debemos su espectro anchado, invento que en origen tenía fines armamentísticos y que ahora también nos permite comunicaciones más rápides y fáciles gracias, por ejemplo, a la transmisión de datos sin cable.

Lamarr (cuyo nombre real era Hedwig Eva Maria Kiesler) fue casada con un magnate armamentístico afín a los nazis que la tuvo en “esclavitud”, según apuntó ella misma años más tarde. Aún así, aprovechó la reclusión para terminar sus estudios de ingeniería y tomar buena nota de todos los datos que iban arrojando alegremente los altomandos militares que pasaban por su casa. Me la imagino sentada en la mesa rodeada de coroneles y con sus esposas, ella destelleante, escuchando y preguntando discretamente, tomando nota de TODO, de cada palabra, cada dato, cada previsión de ataque, confesada ahí mismo entre humo y copas de vino.  Poco tiempo después, consiguió largarse y emprender una nueva vida en EEUU para continuar con su otra pasión, el cine, pero no olvidó nada de lo sucedido en aquellas cenas: colaboró con el gobierno de los EEUU aportando todo lo que sabía del enemigo y lideró el descubrimiento del espectro anchado que básicamente lo que hacía era volver locos los sistemas enemigos que trataban de interceptar las ondas de los misiles teledirigidos. El invento no terminó de funcionar como esperaban, EEUU lo guardó en un cajón y ella continuó con su cine. A pesar de ello, alguien rescató su invento y lo exprimió, pero para Lamarr ya fue tarde, casualmente hacía tres años que la patente había caducado (1962). El reconocimiento vino luego: un premio honorífico antes de morir y la declaración del día 9 de noviembre (su cumpleaños) como Día Internacional de los Inventores. Si hacéis una búsqueda simple de imágenes de Hedy Lamarr sólo veréis posados increíbles de cine. Parece ser que esta persona murió muy mayor y muy deformada por la cirugía. Quizás dejó de creer en la versión real de sí misma y se dejó caer.

Este resumen a velocidad del rayo de una vida tan excitante sugiere que todas las vidas de todas las inventoras que aparecen en el estupendo reportaje que ha abierto este post no debieron ser del todo diferentes entre ellas. Imagino que un invento responde a una necesidad y una necesidad nace de una carencia. Es probable que todas esas inventoras hubieran vivido la carencia de cerca, solo así un necesitado entiende a otro. Lo que es seguro es que carecieron de un debido reconocimiento.

Todas las inventoras de la historia deben saber que aquí en la tierra existe toda la gratitud por su genio:  gracias Margaret A. Wilcox, por esos viajes en coche tan confortables. Gracias Leticia Geer porque los pinchazos de las vacunas son un visto y no visto, gracias Margaret Knight por facilitar el transporte de mis cosas cuando no llevo el bolso grande. Estamos seguras que vuestras vidas fueron tan interesantes como el resultado de las mismas: vuestros inventos.

 

Anuncios